La evaluación fisioterápica inicial es el punto de partida para trabajar de forma precisa y coherente. Antes de plantear un tratamiento, es importante entender qué factores están contribuyendo a mantener el dolor, la rigidez o la limitación funcional: calidad del movimiento, tolerancia a las cargas, hábitos cotidianos y fase del problema.
Qué hacemos durante la sesión
• Anamnesis dirigida: cuándo empezó, qué lo modifica, cómo afecta al trabajo, deporte y actividades diarias, y cuáles son tus objetivos.
• Valoración funcional: observación, pruebas clínicas y análisis del movimiento para identificar las áreas en las que intervenir.
• Explicación clara: te devuelvo un marco comprensible de lo que emerge y de las prioridades más útiles.
• Plan de trabajo: definimos objetivos realistas y una propuesta de recorrido (sesiones, ejercicios, indicaciones prácticas), adaptada a tus necesidades.
Qué incluye
• Anamnesis en profundidad y recogida de la información relevante.
• Pruebas clínicas y funcionales, cuando sean necesarias y apropiadas.
• Análisis del movimiento y de la gestión de las cargas en tu día a día.
• Primeras indicaciones prácticas y, si procede, ejercicios iniciales.
Qué traer
• Informes o exámenes ya disponibles (si los hay).
• Ropa cómoda que permita moverse libremente.
• Lista de medicamentos, solo si es útil para comprender el contexto clínico.
Objetivo: salir de la primera visita con un panorama más claro y un recorrido concreto.